Por qué hago scrapbook o descubriendo a Shimelle

Hace un tiempo descubrí un blog… ufff!!! De una verdadera artista del scrapbook: Shimelle. Si ya la conocéis, ya sabéis porqué lo digo, y sinó, os invito fervientemente a que os paséeis por su blog. Sus páginas estan llenas de color, frescura y historias, además se toma la molestia de explicarnos un montón de cosas de fotografía, y por poco que sepáis inglés, vale la pena intentar leerlos enteros porque sus artículos son muy interesantes.
Uno de los posts que me gustó más es uno en el que explica, con un vídeo monísimo, porqué hace scrapbook. Cuando lo ví, me emocionó tanto, que quise compartirlo con todos vosotros, los que hacéis scrap y los que no, para que entendáis porqué rozamos casi la locura con este hobby, y porqué estamos tan enganchadas. Me sentí muy identificada, me hizo pensar y sentí que no estaba tan sola en este mundo en el que muchos de mis amigos siguen sin saber muy bien a qué me dedico.
Os invito a que lo veáis, y por si hay alguien que se pierde con el inglés, lo he traducido (intentando mantener su estilo, pero sed benévolas que no soy traductora!) para que lo entendáis mejor.
“¿Por qué haces scrapbook?

Empecé a pensar en por qué hacemos scrapbook, y de lo único de lo que puedo hablar con un poco de conocimiento, es por qué hago yo scrapbook. Y desde que vivo en un lugar dónde la mayor parte de la gente no ha oído ni siquiera la palabra scrapbook, tendría que empezar con explicar qué es scrapbook. Bien, scrapbook es un libro, lleno de fotos, o sea un álbum de fotos, y la gente suele poner su álbum de fotos en una estanteria o en la mesita del café, y ya está. Hay gente que ya tiene suficiente. Pero hay gente que quiere más {esos somos nosotros}. Hacemos fotos y guardamos recuerdos y escribimos crónicas y cogemos papeles bonitos y lo ponemos todo junto y hacemos páginas que al juntarlas forman un álbum, y lo ponemos en la mesita del café y a esto lo llamamos scrapbook.

Y nos llamamos a nosotras mismas escraperas. Bien, ¿qué es una escrapera?

Bueno, una escrapera es una persona que pone todas esas fotos, y recuerdos, y crónicas y papeles bonitos juntos para hacer un scrapbook. Y las escraperas tienen un estereotipo. Este estereotipo dice que una escraperas debería ser una mujer, que disfruta haciendo fotos {pero no salir en ellas}, que debería tener hijos o nietos que son las estrellas de sus páginas de scrapbook. Y es por eso que tiene una inexplicable colección de papeles bonitos lista para cualquier ocasión. A resumidas cuentas es esto. Entonces deberías esperar, si abres algún scrapbook, encontrarte con fotos de niños o nietos, normalmente no las propias escraperas, y retales y retales de papeles bonitos. Bueno, eso fue hace tiempo. Hoy en día no tenemos que conformarnos con ese estereotipo. Se supone que debería escrapear a mis hijos? ¡Pero si no tengo hijos! Y definitivamente no tengo nietos. Hace tiempo, era un concepto increíble que una escraperas, sentada en una mesa de una crop preguntase muy seriamente “si no estás casada y no tienes hijos, que es lo que tienes que sea suficientemente importante para poner en un scrapbook?”. En serio.

Entonces abrí mis scrapbooks, y le enseñé esas páginas que hice hace tiempo que eran como las páginas de cualquiera, de Navidad, un viaje a la playa, oh, y esa vez que tuve que aprender a bailar con el auricular de un teléfono para una función escolar. Le expliqué que aunque no tenía hijos, podía mirar mis páginas y leer mis historias para aprender sobre mi. No tenía ni idea que fuese un concepto tan extraño años atrás. ¡Pero esto ha cambiado! Ahora sabemos que está bien contar nuestras historias. Incluso sabemos que se supone que debemos escrapear sobre nosotras mismas, ¿verdad? Hemos estado prestando atención sobre ello, y ya está todo escrito sobre escrapear sobre nosotras y sabemos que un scrapbook debería cubrir algunos temas.

Por ejemplo, mi scrapbook debería tener páginas explicando que soy Shimelle, crecí aquí, pero vivo aquí desde hace más de 10 años, que nací el 8 de octubre de 1977, y eso quiere decir que no recuerdo a este tipo, ni a éste, pero si que recuerdo este tipo, y este otro. Que soy libra, y entonces sabes que cambio de opinión como un millón de veces. Mi scrapbook debería explicar que mi nombre es Shimelle, no Schlemiel o Schlemazel, que mi nombre no es exótico o extranjero, y que ya estaba inventado. Mis scrapbooks deberían mostrar que fui a la escuela aquí, aquí y aquí, que estos profesores me marcaron, que mi primer trabajo fue en el Dairy Queen, y que en mi primer dia me dijeron “vas a odiar los helados”, pero que nunca lo hice. Comí helado cada día que trabajé ahí, y me gustaría poder hacerlo todavía. Mi scrapbook debería explicar de alguna forma que mi trabajo consiste en esto, y esto, y esto, y es mucho más divertido que cualquier anuncio en los clasificados. Mis scrapbooks deberían explicar que tengo un sobrino que vive muy muy lejos, y también que hay un recién llegado que estoy ansiosa por conocer. Debería explicar que adoro los cupcakes y cocinar, lo cual aprendí de mi abuela. Mi scrapbook debería explicar que estas son mis películas preferidas, estos son mis libros preferidos, y estos mis grupos de música preferidos. Que adoro el café, y los conciertos, y Islandia, y Japón, y que hay una buena razón por la que este chico aparece en tantas páginas de mis scrapbooks. Sabemos que un scrapbook debería cubrir todo esto y si lo comparamos con el de hace un tiempo, bueno, pues esto es lo que llamamos progreso. Ahora es el momento de re-evaluar. Momento de preguntarnos porqué hacemos scrapbook. Es para documentar? Para celebrar? Para crear? Y cómo escrapeamos? Con papel? O digital? Haciendo un blog? O todo esto junto? Y quizás es momento de prestar atención a la cambiante respuesta de “Quién leerá mis scrapbooks?” Lo escribimos sólo para nosotros? Para los amigos y familia? O, gracias a internet, para el mundo entero? Cuál es tu respuesta?

Piénsalo de esta forma: tienes que acercarte a un desconocido por la calle y convencerlo de que haga scrapbook, tienes que venderle la idea. Qué es lo que seria más importante para ti? Qué mencionarías? Fotografía, escribir, diseño, papeles bonitos, o hacer amigos y pasarlo bien? Pero espera, no parece ahora que el scrapbook sea frívolo o incluso un poco ridículo? Porque hay otra vertiente del scrapbook. No siempre lo vemos de buenas a primeras. No hablamos sobre ello. Pero hacer scrapbook nos hace tomar nota de lo que tienes y has hecho en tu vida. Hay momentos en los que nos preguntamos, “y si no pudiese hacer scrapbook nunca más?” “Y si no pudiese comunicarme nunca más?” Un montón más de “Y si…?”. Pero a pesar de que todos estos “y si?” puedan dar miedo, estas cosas son importantes. Y también están los papeles bonitos.

La verdad es que el scrapbooking es mucho más complejo desde una perspectiva interior. El scrapbooking es intentar hacer balance entre algo que es muy divertido y algo que es muy importante. Hacer balance entre lo que hacemos para nosotros, y lo que hacemos en beneficio de los demás. Scrapbooking no se trata de instrucciones, o competición, o gastar montones de dinero en materiales, o tener una gigante y perfecta habitación de scrap. Scrapbooking trata de libertad, y hacer cosas preciosas a mano, de descubierta de la vida y de las individualidades, y de nuestro propio crecimiento, para nosotros. Y trata sobre comunicar cosas importantes a los demás.

¿Todo esto? Estas son las razones por las que hago scrapbook.”


¿Qué os parece? No os han entrado unas ganas terribles de hacer un álbum que explique todas estas cosas? A mi si… Espero poder ponerme pronto… 😉

¡Gracias Shimelle por esta bonita reflexión!

¡Que tengáis un buen fin de semana!